ASÍ LO DECRETÓ LA OMS EN 2024, SUPERANDO INCLUSO AL COVID19. EN CHILE CADA AÑO SE DIAGNOSTICAN MÁS DE DOS MIL 500 CASOS.
El 24 de marzo fue proclamado como el Día Mundial de la Tuberculosis, en conmemoración de la jornada en que Roberto Koch descubrió el agente causal de esta enfermedad en 1882. Mucho tiempo después, el año 2024, la Organización Mundial de la Salud (OMS), indicó que la tuberculosis volvió a posicionarse como la principal causa de muerte en el mundo por enfermedades infecciosas, superando al Covid19.
Se trata de una enfermedad infecciosa que está presente en todos los países. En Chile cada año se diagnostican más de dos mil 500 casos. “Esta patología afecta a millones de personas, causando graves consecuencias sanitarias, sociales y económicas en cada país. Pero tiene cura y tanto el diagnóstico como el tratamiento es gratuito en los servicios públicos para toda la población en Chile, independiente de su previsión”, explicó la docente de la Escuela de Enfermería UTalca, María Victoria Ramírez.
Siguiendo con las cifras, según datos del Ministerio de Salud (Minsal), en 2023, la tasa de incidencia de tuberculosis en Chile fue de 15,8 casos por 100 mil habitantes, lo que representa un alza anual de 1,4 puntos respecto al año 2022. Esto equivale a un aumento de 291 casos, siendo el total de casos nuevos de tuberculosis en el año 2023 de dos mil 973, mientras que las recaídas fueron 177.
El mensaje que quiere transmitir este año el ministerio, es que la tuberculosis es un problema actual de salud pública, que nunca ha estado erradicado de nuestro país, y que posterior a la pandemia presenta leves alzas que es necesario controlar y revertir.
Al respecto, la docente del Departamento de Ciencias Biomédicas, Jéssica Zúñiga, explicó que el alza en Chile se debe a dos aspectos: “Uno relacionado a que los nuevos casos son extranjeros, es decir, un grupo específico de la población (especialmente personas vulnerables, ubicadas en Santiago)”.
“Y además -agregó- hay un aumento en las pesquisas. O sea, si se hacen más análisis, mejor focalizados, hay más probabilidad de detectar la enfermedad. A mayor número de exámenes, mayor detección. Sin embargo, no ha aumentado especialmente entre los/as chilenos/as”.
A nivel mundial, se suman varios factores. Zúñiga explicó que “debido a la pandemia de Covid, las tomas de muestra y tratamiento de tuberculosis se vieron perturbados, por lo tanto el agente infeccioso se movió entre las poblaciones, lo que generó que post pandemia se retomara y aumentara la cantidad de análisis y de casos, arrojando un alza de esta enfermedad”.
Finalmente, señaló que no es menor el movimiento antivacunas a nivel mundial, especialmente en Estados Unidos, donde hay estados en los que las tasas de vacunación contra el sarampión –por ejemplo- han disminuido en forma drástica, aumentando el número de muertos por una enfermedad que estaba controlada. Con la tuberculosis pasa algo parecido”.
CONTAGIO
Sobre la propagación, la profesora María Victoria Ramírez señaló que “es una enfermedad contagiosa que se transmite por el aire, causada principalmente por Mycobacterium tuberculosis, que afecta con mayor frecuencia los pulmones. Viaja por el aire cuando las personas con tuberculosis pulmonar tosen, estornudan o escupen”.
Aunque el principal afectado es el pulmón, esta bacteria -también conocida como bacilo de Koch- puede comprometer cualquier órgano. Sin tratamiento, puede causar daños permanentes e incluso la muerte, además de transmitirse a otras personas, por lo que es importante diagnosticarla a tiempo.
De acuerdo a la campaña 2025 del Minsal, hay personas que por diversas condiciones pueden tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad: quienes presentan deficiencias en su sistema inmune (personas mayores, personas con Diabetes Mellitus, PVVIH, entre otros), que provengan de áreas con tasas elevadas de la enfermedad, contactos de pacientes diagnosticados con enfermedad activa y personas en situación de calle.
SÍNTOMAS
La tos con flema que dura más de dos semanas es el síntoma principal de la tuberculosis. También puede haber fiebre, sudoración nocturna o baja de peso.